¿Cómo es que las prótesis dentales sin metal pueden evitar las alergias en las encías?

Un tema muy sonado en el ámbito de la odontología reconstructiva es el de las alergias que ocurren en algunos pacientes cuando se someten a la aplicación de prótesis tradicionales con metal. Muchas personas se preguntan cómo es posible que exista la probabilidad de que surjan complicaciones si se supone que el metal utilizado en los procedimientos es un material estéril que ha marcado la norma en los consultorios dentales durante décadas. Si te has preguntado lo mismo y si te intriga saber cómo es que las prótesis dentales sin metal pueden evitar estos problemas, quédate leyendo, porque enseguida descubrirás respuestas.

¿Cuándo se está en riesgo?

En efecto, los metales utilizados en los puentes, coronas e implantes tradicionales son estériles y no tóxicos por sí mismos, sin embargo, al permanecer durante mucho tiempo en la cavidad bucal en contacto con ácidos, proteínas, tejido y saliva, pueden reaccionar por ionización, un fenómeno al que el sistema inmunológico considera una amenaza que debe atacar. El tejido, entonces, reacciona generando inflamación, dolor, irritación generalizada y aumento de la temperatura.

Aunque las personas predispuestas (quienes batallan con problemas inmunológicos o tienen un historial médico con registro de alergias) tienen más posibilidades de enfrentarse a este tipo de reacción, los pacientes promedio también pueden ser afectados, ya que el hecho de que el metal sea estéril no quiere decir que sea completamente biocompatible. El organismo pues, reconoce al metal como un agente externo que no podrá integrarse del todo al organismo, y aunque no lo manifiesta con la misma agresividad que en las personas alérgicas, envía señales que no resultan menos sutiles (como son oscurecimiento y retracción excesiva del tejido que rodea las prótesis).

La ventaja de los nuevos tratamientos

Los modernos tratamientos utilizan materiales que tampoco son tóxicos, pero tienen la ventaja añadida de ser no metálicos, por lo que se ajustan con mucha mayor naturalidad al entorno biológico donde se colocan sin reaccionar de forma agresiva a las condiciones mediante procesos como el de la ionización. Así, la posibilidad de alergia se limita al mínimo, además de que la proliferación de bacterias se reduce. Al cabo, hasta los pacientes que no son propensos a alergias u otras reacciones se benefician, pues el tejido no se retraerá agresivamente ni tampoco se oscurecerá.

Como ves, las prótesis dentales sin metal son un gran avance que puede brindarte una mejor calidad de vida y una apariencia impecable, por lo que vale la pena apostar por ellas a la hora de reconstruir tu sonrisa o renovar un trabajo con el que ya llevas muchos años. Comunícate con los expertos de la Clínica Muller en Valencia. Ya verás con su asesoría, todos tus problemas dentales tendrán la mejor solución.

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